La segunda jornada del Campeonato del Mundo de 29er en Oporto comenzó con esperanza… y estrategia. Previendo unas condiciones de viento difíciles, los organizadores programaron una salida temprana con la esperanza de aprovechar la brisa matinal. Por desgracia, el viento no sopló como se esperaba, y el comité de regatas tomó la sensata decisión de aplazar las pruebas.
Pero el día no fue ni mucho menos en vano.
El poco viento dio paso al Taller Eco-Hub Flotante Kidzink
Mientras esperaban en tierra, los marineros se centró en otra iniciativa igualmente significativa: el Taller Kidzink de Ecohub Flotante. Kidzink aportó una actividad educativa y atractiva a la regata con un taller en el que los regatistas se dividieron en equipos de cuatro, con nacionalidades mezcladas, y se les retó a crear eco-hubs flotantes sostenibles. Estos jóvenes deportistas colaboraron superando las barreras lingüísticas y culturales, aunando creatividad, conciencia medioambiental y trabajo en equipo. Tras construir sus maquetas, los equipos presentaron sus conceptos y se enfrentaron a diversos retos antes de elegir a los ganadores.
Ganadores:
- Jack Solly (Inglaterra)
- Alex Sydenham (Inglaterra)
- Matilda Schneider (Alemania)
- Mailin Hegge (Alemania)
Este equipo ganador recibirá ahora un spinnaker y una 29er para la próxima temporada, un premio que marca la diferencia para cualquier equipo joven .
Cada regatista del equipo clasificado en segundo lugar recibirá un vale de 250 euros para gastar en Ovington Boats, uno de los principales proveedores de 29ers del mundo.
2º puesto:
- Dirk Rogers (Inglaterra)
- Will McEwen (Inglaterra)
- BZ Coleman-Goldkrand (Alemania)
- Amelia Kutz (Alemania)
El taller fue un gran éxito. Los navegantes no sólo aprendieron valiosas lecciones sobre sostenibilidad e innovación, sino que también disfrutaron del intercambio cultural y social que hace tan única a la clase 29er.
De cara al mañana
Cuando quedó claro que la brisa no iba a entrar durante la tarde, los parques de barcos se llenaron de un espíritu de camaradería. Navegantes, entrenadores y familias aprovecharon el tiempo libre para compartir historias, intercambiar consejos y empaparse del ambiente de esta competición internacional.
Un agradecimiento especial al Comité de Carrera, a la organización, a los entrenadores y a los padres por su paciencia y excelente comunicación durante todo el día. A pesar de la falta de viento, el espíritu del evento fue alto.
Esperamos que las condiciones mejoren mañana y estamos impacientes por volver a ver a todos en el agua.



